Hace cosa de unas semanas se encontraron los restos de un supuesto ritual satánico en la aldea pontevedresa de Vilas. Este descubrimiento, viene a unirse a otros hallazgos similares y cada vez más frecuentes que la policía gallega investiga.
A los pies de un cruceiro, del que colgaba un muñeco con un cuchillo atravesándole
el pecho, se podía leer esta siniestra inscripción grabada con pintura
roja en un espejo: "Viva Satán, la noche es negra, más negra
será la suerte de quién maldiga a nuestra gente. Fetiche serás
pero solo morirás, no juzgues sin saber".
Alrededor, una vela consumida, flores de tela y dos recipientes con ajos. Los
vecinos de la aldea me confesaban con resignación que esta no era la
primera vez que ocurría en la comarca, y miembros de la Policía
Local de Gondomar me lo confirmarían más tarde, mostrándome
un buen puñado de diligencias y atestados realizados a partir de una
serie de investigaciones realizadas conjuntamente con la Guardia Civil.
El primer "incidente" sucedía en agosto de 1994, cuando un
pastor de la aldea de Vilas denunciaba el macabro hallazgo de una tartera de
barro que contenía la cabeza y las patas de un carnero. Cerca de allí
se encontraban unos recipientes con la sangre del animal, los restos del cuerpo
y doce plátanos a medio pelar. En otra ocasión, era el Guarda
Forestal quien daba la alarma. En la cima de un monte cercano se encontraba
con los restos de una cruz de madera a medio quemar, rodeada por unas pequeñas
velas rojas. En otro de los informes policiales, se señala la profanación
del cementerio de Puxeiros en noviembre de 1995. En una de sus tapias había
una gallina con el cuello seccionado, totalmente ensangrentada y dos pañuelos,
blanco y negro, a modo de mantel. además, un recipiente de barro y varias
velas alrededor...
Al principio, los vecinos de la parroquia se tomaban los hechos como el fruto
de una pésima broma por parte de algún vecino con muy macabro
sentido del humor. Poco después se crearía una inquietante alarma
social, y a petición de los mismos vecinos se iniciaban una serie de
investigaciones y rastreos de la zona por parte de la Policía Local y
la Guardia Civil.
Los casos más curiosos serían los ocurridos en octubre de 1995
cuando dos jóvenes, vecinos de Gondomar, denunciaban en el puesto de
la Guardia Civil de dicha localidad y en días consecutivos la presencia
de un grupo de "encapuchados" en los montes de la zona.
El primer testigo asegura haber visto a varias personas vestidas con túnicas
blancas y una que vestía de negro. Todos portaban velas encendidas. En
la segunda declaración, el otro testigo afirma haber visto una noche
cuando circulaba con su vehículo, unos dieciocho coches aparcados en
un desvío de la carretera, todos ellos de gran cilindrada (un BMW, un
Calibra, un Mercedes...).
Dentro de los coches pudo constatar cómo un grupo de gente se cambiaba
de ropa, y aunque no puede precisar el tipo de ropa, lo asocia con lo que se
había estado comentando en el pueblo acerca de los siniestros "satanistas"
encapuchados y asustado, huye del lugar a toda prisa.
Un agente de la Policía Local me confesaba que hasta el momento no podían
sino llevar a cabo pequeñas investigaciones rutinarias, pues al no haber
ningún delito, cualquier culto o creencia es libre según la Constitución
Española en su artículo 16.
Por otro lado, me constan casos más recientes de rituales en la comunidad
gallega, como el ocurrido en As Pontes el pasado mes de agosto. En esta ocasión
se hallaban en una encrucijada de la parroquia de Ribadeume los restos de lo
que parecía una ofrenda o rito afroamericano: Una botella de aguardiente,
una de cava, una vela, cigarrillos consumidos, una caja de cerillas, un puro
y tres rosas dispuestos en círculo sobre una arenilla blanca.
Algunos vecinos, atraídos por la luz de la vela, aseguran haber visto
alrededor de las doce de la noche a tres personas vestidas con túnicas
negras.
Los mismos testigos aseguran que ese extraño ritual se viene llevando
a cabo desde hace cosa de unos tres años, ya que no es la primera vez
que se encuentran restos de este tipo en el mismo lugar.
Así, podría mencionar muchos más casos similares de profanaciones
y rituales que están siendo investigados por los Cuerpos de Seguridad.
También el Servicio de Información de la Guardia Civil o el Centro
Superior de Información de la Defensa (CESID) tiene conocimiento de grupos
de narcotráfico en Galicia relacionados con cultos satánicos,
aunque una buena parte de estos casos puedan ser, como antes mencionaba, de
origen afroamericano, realizados por emigrantes gallegos que regresan ahora
de países como Brasil, Argentina o Colombia, trayéndose con ellos
cultos como la Santería, Macumba, Candomblé, etc...
En algunas ocasiones, estos "brujos" emigrantes también traficarían
con droga.
En la mayoría de las ocasiones, solo se poseen los testimonios orales
de algún que otro vecino asustado que se topa con restos de rituales
en un cruce de caminos, o una profanación en un recinto sagrado. De esta
manera, al no constar ningún tipo de denuncia en los archivos policiales
se dificulta enormemente cualquier tipo de investigación.
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