En 1974, miembros del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias, aseguraron haber entrado en contacto con seres extraterrestres. Estos les encomendaron la puesta en marcha de la Misión RAMA, que muy pronto alcanzó notoriedad mundial. ¿Qué ha sido de la Misión RAMA? ¿Hubo contactos con los extratrresres? ¿Continúan hoy?¿Son auténticas las experiencias narradas desde entonces por el líder del grupo, Sixto Paz?
Justo hace diez años, en agosto de 1986 paseaba perdido por las calles
de Guadarrama (Madrid), en donde disfrutaba en compañía de mi familia
de las vacaciones veraniegas. Era tan sólo un joven adolescente, pero lo
recuerdo como si fuera ayer. Frente a mí, el escaparete de una librería
me mostraba, tentadora, la oferta de un libro: OVNIS: S.O.S. a la Humanidad,
de J.J. Benítez. Los dos días que empleé en su lectura
cambiaron mi vida diametralmente. En aquella obra, el popular periodista narraba
sus experiencias con los miembros del IPRI (Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias)
en Lima, Perú. Según aseguraban los integrantes de este grupo peruano,
estaban en contacto con seres de otros mundos que les alertaban del erróneo
rumbo de la humanidad. Pero es más: el líder del grupo, Sixto
Paz, un joven estudiante de Historia nacido en 1955 aseguraba haber
visto a estos seres, entrado en sus naves y visitado su lugar de origen, Ganímedes,
una de las lunas de Júpiter. Desde la lectura del citado libro, toda mi
vida ha girado en torno a la investigación del fenómeno OVNI. Y
entre mis muchos retos siempre estuvo el averiguar qué había detrás
de estos presuntos contactos...
1974: comienza la aventura
Enrique Valls, corresponsal de la Agencia EFE en la capital peruana ni
siquiera se imaginaba, al escribir aquel pequeño "despacho",
la repercusión de la información que a finales de agosto de 1974
difundió a medio mundo: "Cinco miembros del Instituto Peruano
de Relaciones Interplanetarias han establecido contacto con un ovni procedente
de Ganímedes, el mayor de los satélites naturales de Júpiter.
El grupo indicado viene estando en contacto con los extraterrestres desde hace
ocho meses, reveló a Efe el presidente de dicha Institución, Carlos
Paz García". Según las primeras informaciones que nos
llegaban del mítico país inca, los miembros del IPRI pretendían
divulgar la llamada "Operación RAMA", una misión que
aseguraban se había iniciado 100 años atrás y que tenía
como fin hacer comprender a la humanidad que nuestro mundo se halla al borde
del abismo y de su propia autodestrucción. Sólo un cambio de actitud
cambiaría el nefasto rumbo del planeta azul.
Pocos días después de la difusión de la nota, Juanjo Benítez,
entonces reportero del diario bilbaino La Gaceta del Norte, aterrizaba
en Lima y durante dos semanas interrogó a los miembros del IPRI. A su
regreso escribió una serie de crónicas en el desaparecido diario
que elevaron la tirada en más de 20.000 ejemplares. En aquellos 12 reportajes
iniciales, el audaz reportero narraba una a una las fascinantes experiencias
de los contactados peruanos y el avistamiento de dos ovnis que tuvo ocasión
de presenciar en los arenales de Chilca el 7 de septiembre de 1974, fecha señalada
previamente por los extraterrestres a los contactados peruanos.
En los últimos años, las visitas a España del líder
de RAMA, Sixto Paz, han sido frecuentes. En media docena de ocasiones he podido
charlar con él. Siempre me ha parecido un hombre culto, inteligente,
con buen sentido del humor. Pero también calculador y distante. Recuerdo
como fue mi primer encuentro y entrevista con él el 5 de marzo de 1991.
Frio, muy frio. Respondía a mis preguntas con serenidad, casi con parsimonia.
Como si le aburriera contar tantas y tantas veces -y era lógico- la historia
de su contacto, dejando entreveer que lo importante no era él, ni la
experiencia, sino el mensaje de los "extraterrestres", cargado de
armonía y paz. Aún así, a petición mía y
de los otros asistentes a aquella entrevista, volvió a narrarnos su "aventura"
desde el comienzo:
"En el año 73 me uní a una serie de personas que practicaban
la meditación. A raíz de una serie de noticias referentes al proyecto
OZMA, antesala del SETI, nos planteamos la posibilidad de utilizar nuestro cerebro
como antena receptora natural. Así pues, el 22 de enero de 1974 , mi
madre, mi hermano y yo, cogimos papel y lápiz, nos relajamos e iniciamos
la concentación. A los 15 minutos vino a mí un deseo irrefrenable
de escribir y el lápiz empezó a hacer garabatos, pero luego salieron
una serie de palabras: "Sala de hogar buena para comunicación.
Me llamo Oxalc, soy de Morlen, luna de Júpiter. Ustedes le llaman
Ganímedes, podemos tener contacto. Pronto nos verán".
Al día siguiente mi hermano trajo a veinte personas, compañeros
y amigos. Yo enseguida me dije que todo había sido un royo mental mio,
y no quería engañarme a mí ni a los demás. Pero
cuál sería mi sorpresa cuando en el nuevo mesaje de aquel día,
el extraterrestre nos citaba el 7 de febrero a las 9 de la noche a 60 km. al
sur de Lima, en el desierto".
Las dos semanas que faltaban para la fecha del encuentro fueron tensas y los
nervios atenazaron a la familia Paz y a los otros miembros del IPRI. Tanto que
llegaron al lugar elegido por Oxalc, el presunto "guía" extraterrestre
con el que estaban contactando, con 24 horas de antelación. Cuando llegó
la hora de la cita, un objeto en forma de disco apareció por el horizonte
y se situó a 80 metros de los allí congregados. Sintieron pánico
y terror, "cada uno mirábamos al lugar hacia donde podíamos
salir corriendo", nos comentó Sixto.
Expansión de los grupos RAMA
A raíz de la publicación de los reportajes en La Gaceta del
Norte, cientos de cartas de todo el país llegaban semanalmente al
diario. Pocas semanas después de la llegada a España de Benítez,
se formó el primer grupo en Bilbao. Y aunque el periodista siguió
de cerca la evolución de éste y otros grupos, nunca se involucró
en ellos. Siempre prefirió mantenerse al margen fiel a su vocación
como investigador y divulgador . Aún así, el periódico
decidió enviarle por segunda vez a Perú en Enero de 1975. En esta
ocasión viajó en compañía del reportero gráfico
Fernando Múgica, hoy en El Mundo. Ambos asistieron a una
escisión en el seno de Misión RAMA. Por un lado, Sixto Paz lideraba
una corriente más espiritual e interesada en el mensaje de amor y paz
que les transmitían los "guías" extraterrestres y por
otro lado, su hermano Carlos Paz lideraba otra corriente más preocupada
por el aspecto científico de los contactos. La brecha abierta entre los
hermanos sigue abierta hoy día, transcurridos más de 20 años
y ha sido y es, uno de los principales males de Misión RAMA. Sin embargo,
ni Benítez ni Múgica detectaron enfrentamientos personales entre
ambas facciones. Es más, asistieron a una nueva observación de
OVNIs en una playa del norte de la ciudad de Lima.
A finales de 1975, la editorial Plaza & Janés publicó la
obra de Benítez OVNIs: S.O.S: a la humanidad que recogía
-básicamente- los reportajes publicados en su diario un año antes.
De esta forma la Misión RAMA alcanzaba fama mundial. En pocos meses,
aparecieron grupos de contacto en toda España. La mayoría de ellos
mantenían intercambio de experiencias entre sí y con el grupo
madre de Perú. Cuatro años después, el número de
grupos en España era de 600. A finales de los ochenta RAMA tenía
seguidores en 33 paises diferentes y Sixto Paz era ya uno de los líderes
espirituales más importantes y seguidos del siglo.
Viaje a Ganímedes
Pero volvamos atrás. A raíz de aquellos primeros contactos visuales
con OVNIs y sus tripulantes -descritos por ellos mismo como "de gran
estatura, esbeltos, rubios de pelo largo y expresión armoniosa"-
Sixto Paz y el resto de integrantes de la misión RAMA vivieron experiencias
cada vez más alucinantes. La que cambio el destino de por vida de Sixto
Paz ocurrió en julio de 1974, durante el transcurso de otro avistamiento
"previa cita".
"Venía caminando por Chilca en compañía de otras
veinte personas -me relata Sixto Paz con su peculiar estilo- y de repente
me encuentro sólo, dos kilómetros por delante de los demás.
Cuando superé una colina ví media luna dorada, brillante, en el
suelo. Era un "xendra", una especie de puerta en el tiempo y el espacio.
Tenía unos 5 metros de diámetro y yo me sentía atraido
por aquello, y ví en su interior a un ser alto, de pelo largo, rasgos
mongoloides...que me indicaba que me acercara".
Sixto siguió caminando con pánico, pero firmeza. Al atravesar
la luz sintió una agradable sensación: "Aquel ser me dijo
que íbamos a viajar a Ganímedes. Dimos unos pocos pasos y salimos
a un lugar muy distinto a Chilca. Al fondo había unas grandes cúpulas
que según me dijo Oxalc eran la ciudad de Cristal o Matríz. Me
dijo que ellos no eran originalmente de Morlen, sino que venía de Orión
y que habían establecido hace 20.000 años colonias allí".
Según narró Sixto, los habitantes de Ganímedes viven gracias
al aprovechamiento que han realizado de la intensa actividad volcánica,
lo que les ha llevado, incluso, a edificar bajo tierra muchas de sus construcciones.
Allí la vida se efectua de forma normal, supliendo la inexistencia de
agua estacanda gracias al aprovechamiento de la humedad que provoca una casi
constante lluvia sutil de pequeños copos de nieve.
Las experiencias continuaron, pero como ya he señalado, en el grupo
comenzaron las primeras desaveniencias. El grupo de Perú comenzó
poco a poco a desintegrarse. Quedó Sixto, y poco más. Su hermano
Carlos abandonó el país por motivos personales que no vienen al
caso y se afincó en Brasil, donde formó un primer grupo RAMA y
contribuyó a la difusión de los mensajes extraterrestres en el
país carioca. Curiosamente, mientras el grupo de Lima entraba en un letargo
-a pesar de que las comunicaciones existían, aunque de dudosa valided-
que iba a durar diez años, en el resto del mundo, y especialmente en
los paises de habla hispana, los grupos RAMA crecían como la espuma.
España, por supuesto, no era ninguna excepción. Quizá uno
de los personajes que más contribuyó al nacimiento de grupos de
contacto fue José Luis Barturen, un bilbaino empleado de banca
que desde su adolescencia estaba buscando un sentido a la existencia humana.
Sin embargo, ninguno de los "caminos" que había recorrido le
convencían, así que cuando leyó las primeras noticias llegadas
desde Perú, no lo dudó un instante. Desde el primer instante intuyó
que allí se encontraba la Verdad que tanto ansiaba.
José Luis Barturen, una de las mejores personas que he conocido, me
ha relatado en decenas de ocasiones aquellos primeros pasos. Había acudido
a la redacción de La Gaceta del Norte antes del viaje de J.J.
Benítez. A su regreso, él y otro grupo de personas escucharon
por boca del periodista las "aventuras" de Sixto Paz. Aquello les
apasionó y decidieron iniciar sus propios contactos. En un principio
sólo sumaron fracasos, pero poco a poco los ovnis empezaron a hacer acto
de presencia en los montes vizcainos de Gorbea y Umbe, precisamente los elegidos
por los "guías extraterrestres" para manifestarse en aquellos
primeros encuentros previa cita. En algunas ocasiones, incluso, los ovnis se
dejaron fotografiar. El grupo creció, y las reuniones en casa de José
Luis Barturen se convirtieron en un hervidero de experiencias. Profesionales
preparados y de toda condición estaban en contacto telepáticos
con aquellos misteriosos seres.
Entre los miembros de aquel primer grupo RAMA en España estaban un importante
ingeniero, Alberto Torregrosa, que llegó a tomar varias fotos
ovni y Gloria, una mujer dotada con una capacidades fuera de lo común
y que tenía la facilidad de desplazarse mentálmente a otros tiempos.
Algunas de estos "viajes" inspiraron a J.J. Benítez parte de
algunos de sus libros como El Enviado o "La rebelión de Lucifer".
Una de las anécdotas que más me impactó de cuántas
me ha narrado José Luis fue la que ocurrió a finales de 1975:
Una de las personas que frecuentaba aquellas reuniones soñó que
la Lotería de Navidad iba a recalar en el número 20.004. "Bartu"
por aquel entonces precisaba de una insulfa económica para poder desahogar
su situación, y no dudó en pedir ayuda a los "guías".
Localizaron el número en cuestión y lo repartieron a doquier...
Efectivamente, el gordo de la Lotería de Navidad cayó en manos
de Barturen. Y aunque no fue el 20.004 el número agraciado, lo cierto
es uno de los números que habían repartido en su lugar de trabajo
en la oficina central del Banco de Bilbao, resultó premiado y gracias
a ello, José Luis no sólo pudo viajar a Perú, sino al resto
de capitales españolas en las que se estaban formando grupos RAMA con
los cuales estaba en contacto.
Los otros grupos españoles
Manuel G. -militar, farmaceútico, diplomado en Energía
Nuclear y hombre de profunda preparación científica- y su esposa
Elvira -profesora- se trasladaron a vivir a Zaragoza en 1976. Ya venían
manteniendo contactos mediante escritura automática con seres extraterrestres
a raíz de la difusión de la experiencias del grupo RAMA. Años
antes habían vivido varias experiencias en Córdoba, una de ellas
tremendamente impactante cuando un inmenso objeto fosforescen en forma de corona
circular se situó sobre sus cabezas. Aquello les marcó para siempre.
Y en Zaragoza muy pronto entraron en contacto con José Barrachina y Milagros
Gil, que "lideraban" el grupo de Zaragoza, una de las ciudades en
donde el contactismo alcanzó mayor difusión. Realizabn sus reuniones
en una casa que uno de los miembros tenía en un pequeño pueblo,
Pinseque. Una noche volvieron a vivir una impactante experiencia:
"Volvíamos de Pinseque de una de las reuniones en la que precisamente
se encontraban José Luis Barturen y Juan José Benítez.
A unos kilómetros de Zaragoza vimos una luz extraña. Salimos de
la carretera y al borde de un terraplén en la cumbre de una especie de
barranco pudimos detener con problemas el MG que entonces teníamos y
vimos esa luz bajo nosotros, inmensa, palpitando. Regresamos a Pinseque para
avisar a la gente, pero ya se habían ido todos", explicaron
a AÑO CERO Manuel y Elvira en una interesante entrevista mantenida la
noche del pasado 25 de agosto. A lo largo de esta misma charla me explicaron
como al cabo de unos años, a comienzos de la década de los ochenta,
el grupo se dispersó. Sin embargo, para entonces, la fenomenología
registrada en este y en otros grupos de contacto zaragozanos fue abrumadora.
A comienzos de la década de los ochenta el fulgor de los grupos RAMA,
que habían alcanzado su apogeo en 1979, fue decreciendo. Durante aquel
histórico lustro, Sixto Paz mantuvo contacto contínuo con los
grupos españoles a través del grupo de RAMA en León, a
pesar de que el mismo, en una visita realizada a España en julio de 1991
expresó sus dudas acerca de la valided de los contactos psicográficos
que mantuvo con los "guías" en aquellas fechas: "Perdimos
la huella en 1975 y costó recuperarla. Hasta entonces había entusisasmo
y sencillez, todo era muy romántico. El mensaje era bueno y quisimos
dar una visión óptimista de las cosas, pero perdimos algunas comunicaciones
y desde agosto de 1975 el grupo fue a la deriva". Según confesiones
del mismo Paz Wells, no se recuperó el contacto hasta 1986. Pero de lo
que no tengo dudas es de que algunas de las experiencias vividas entre 1975
y 1980 por los grupos españoles de RAMA no tiene explicación racional
alguna.
Crisis y primera desintegración de la misión
En realidad podemos considerar que en 1980 se produjo la primera "disolución"
de RAMA en España. "Por entonces -confesaba recientemente
a AÑO CERO un contactado del grupo- comenzaron los primeros problemas.
Problemas sobre todo por el liderazgo que partían del grupo de León.
Hubo gente que no comprendió que aquello era algo más que un líder
y un grupo". Curiosamente, los acontecimientos se precipitaron a raíz
de la Convención Nacional de grupos RAMA celebrada en Campo Sagrado (León)
en mayo de 1980.
Benito Robres, Antonio Marsá y Gerásimo Cadena
-cabezas visibles del grupo de León, que asumió el liderato nacional
de RAMA- recibieron un mensaje psicográfico el 31 de enero de 1980 que
decía así: "Los días 9, 10 y 11 del mes de mayo,
se reunirán todos los grupos Ramas de España para pasar las experienccias
xendra y recibimiento de los cristales de cesio y aquellos que aún no
han recibido sus Nombres Cósmicos podrán hacerlo en esta ocasión".
Aquella reunión tenía, sin embargo, un precedente negativo: el
grupo de León había convocado en 1978 otra reunión, a la
que asistió en su primera visita a España Sixto Paz y que resultó
un fracaso debido a que no se produjo ninguna de las experiencias anunciadas
por los guías. Aún así, a Valle Sagrado (León),
acudieron más de 600 miembros de RAMA, muchos de los cuales volvieron
a sus lugares de origen decepcionados. A pesar de ello, Gerásimo Cadenas
afirmó al investigador Manuel Carballal que "sí
vimos las naves e incluso, ocho personas, vieron a un ser muy alto junto a un
árbol, segúramente un guía. Algunos vimos los cristales
de Cesio en nuestras manos, pero la verdad es que ninguno subió físicamente
a las naves...", objetivo que dicho sea de paso era lo que más
había movilizado a los asistentes, deseosos de traspasar una puerta "xendra".
El descontento se apoderó de muchos de los miembros de RAMA, que decidieron
abandonar.
Uno de ellos fue Javier Piñeiro, miembro del grupo de La Coruña,
a quien pude entrevistar el 8 de agosto de 1992 en La Coruña, diez años
después de haber abandonado RAMA. Al revisar el contenido de aquella
entrevista para la realización de este reportaje, me llamó la
atención especialmente una de las conclusiones a las que había
llegado: "Lo que mucha gente tardó en comprender es que el verdadero
contacto no es con extraterrestres, sino con el guía interior que todos
tenemos dentro". El grupo de la bella capital gallega se formó en
1977. A pesar de su decepeción, admite que "ocurrieron muchas
cosas que no tiene explicación alguna; en nuestras salidas con la intención
de tener experiencias físicas vimos muchas luces que no logramos explicar:
la más importante de estas experiencias ocurrió en febrero de
1980 en el monte A Zapateira. Formamos un círculo y realizamos una meditación;
tenía los ojos cerrados y yo oí un ruido como de un tren que se
iba acercando poco a poco. Cuando abrí los ojos ví que un haz
de luz con los contornos perfectamente delimitados iluminaba el círculo
totalmente. Después de unos minutos la luz desapareció y ví
alejarse una estela de luz en la lejanía".
Sin embargo, Piñeiro cree que muchos de los acontecimientos vividos
por Sixto Paz y otros miembros de RAMA no tienen nada que ver con extraterrestres
y sí con erróneas interpretaciones. Independientemente de ésto,
aún recuerda con desagrado cómo fue la última experiencia
de escritura automática que vivió cuando contactaba con su guía,
una extraterrestre llamada Meil: "Le pregunté quién
era y me dijo que mi guía, pero insistí... me respondió
que era mi madre; luego le pregunté que qué quería y me
dijo que fuera con ella. No era mi madre, ni nadie, por supuesto, pero fue tan
desagradable que rompí el papel y nunca más volví a hacer
psicografías".
Serios problemas
Por supuesto, algunos de los miembros de RAMA mantuvieron sus contactos, pero
la dinámica de los grupos (reuniones semanales, reuiones periódicas,
intercambio postal, contacto con Perú, salidas meditativas al campo,
encuentros previa cita...) se perdió. Y el anonimato de Sixto Paz fue
largo y prolongado.
En 1985 comenzó a difundirse, fundamentalmente en Barcelona, la noticia
-falsa, por supuesto- de que Sixto Paz Wells se había suicidado. Fue
un presunto contactado, Juan Ester Pique, el encargado de divulgar la
falacia. Al poco, Sixto Paz desmintió la noticia a través de sus
amigos en la Ciudad Condal. Y prometió una nueva visita a España
con la que rompería su silencio y acallaría todo tipo de rumores
y sospechas. RAMA, sin discusión, estaba bajo mínimos. Y esta
circunstancia fue aprovechada por algunos grupúsculos, inspirados en
la filosofía de los diferentes grupos de contacto, para campar a sus
anchas. Uno de estos grupos fue Comando Asthar España (nota: el verdadero
grupo de contacto Comando Asthar tuvo su origen en la década de los setenta
cuando una contactada llamada Tuella recibió vía psicografica
una serie de mensajes que anunciaban una evacuación de terrestres por
parte de los "guías" antes del inminente fin del mundo), encabezado,
precisamente, por Juan Ester. La principal labor de este grupo consistía
en vender, vía postal y a centenares de personas, libros fotocopiados
-sin permiso de editoriales y autores- de inspiración contactista a precios
desorbitados. Por ejemplo, el libro de Sixto Paz Los guías extraterrestres
y la Misión RAMA, en cuya contraportada puede leerse que "este
libro es gratuito y no podrá ser vendido", se ofrecía
a cambio de 2.500 pesetas. Por supuesto, la contraportada no se encontraba fotocopiada...
Por si fuera poco, Juan Ester, que se autoproclamaba la reencarnación
de Elías -que por cierto, no murió-, afirmó por
aquel entonces que el representaba a la auténtica Misión RAMA.
Episodios como este y otros que detallaré a continuación salpicaron
la imagen de misión RAMA. Con la intención de despejar dudas vino
Sixto Paz a España a mediados de mayo de 1986, visitando Madrid, Barcelona,
La Coruña, Vigo, León, Oviedo, Bilbao, Pamplona y Valencia. A
pesar del silencio Sixto mantenía una base de "adeptos" bastante
arraigada. Pero lo más destacado de aquel viaje era la buena nueva que
compartió con sus seguidores: el contacto se había reanudado.
Según comentó, en abril de ese año los guías le
convocaron, como antaño, en el desierto de Chilca. A este encuentro,
en cambio, debía ir sólo. Según narró, a la hora
señalada -las ocho de la tarde-, Sixto se sentó y se pudo a meditar:
"Ví aparecer en el cielo cinco nubes que se unieron formando
una sola, de color amarillente y que giraba. De esta nuebe parió un haz
de luz que me envolvió". En ese momento sintió como empezaba
a elevarse del suelo en medio del citado haz de luz. De pronto se vió
en el interior de una estancia, completamente sólo. Al cabo de unos instantes,
se abrió una especie de contrapuerta detrás de la cual aguardaban
cuatro seres delgados de los que sólo veía la silueta. Uno se
le acercó: "Era Oxalc, mi guía. Me tranquilizé
y luego me condujeron a una estancia hexagonal".
Aquel suceso supuso el comienzo del relanzamiento de Misión RAMA. Por
entonces, la organización nacida en 1975 llevaba un lustro en un profundo
letargo. Un año después, Sixto vivió -siempre según
su versión- su experiencia más importante desde 1974: un nuevo
viaje a Ganímedes el 30 de marzo de 1987. Allí accedió
a una ciudad "distinta a la que ya había visto en la otra ocasión
y que estaba emplazada en un valle que unía sus laderas mediante pasadizos
o túneles de cristal. Vi a muchas personas de aspecto muy diverso transistar
por allí. Algunos seres eran muy extraños, muy altos, con la cabeza
en forma de pera invertida y los brazos que le llevagab casi hasta los pies".
Según le explicaron los guías, aquel lugar era la ciudad de la
Confraternidad, un lugar habitado por unas 12.000 personas de procedencias muy
diversas. Muchos de ellos eran terrestres que se habían "esfumado"
de forma enigmática, como por ejemplo, los desaparecidos en el Triángulo
de las Bermudas. En posteriores contactos psicográficos, los "guías"
extraterrestres informaron que desde 1987, algunos de estos "desaparecidos"
estaban retornando a la Tierra. Afirmación que, por supuesto, no ha podido
ser demostrada.
¿Secta?
En 1990, la ex-diputada democristiana, Pilar Salarrullana, publicaba
en Temas de Hoy un libro titulado Las sectas, en el cual trataba de ahondar
en uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad. En el
libro, su autora califica a "Misión RAMA/Comando Asthar"
como "secta peligrosa". Lamentablemente, la diputada, coordinadora
de una comisión parlamentaria sobre el asunto, peca de malinformación
al mezclar dos grupos diferentes en su clasificación. Por mis investigaciones
puedo asegurar que la clasificación de Salarrullana resulta desacertada.
Deespués de haber conocido a decenas de miembros de RAMA y de haber dedicado
diez años a recabar toda información sobre el asunto, puedo asegurar
que RAMA no es una secta peligrosa. A pesar de ello, algunos grupúsculos
escindidos de RAMA -precisamente en la época de letargo- sí tenían
rasgos sectáreos. Por ejemplo, "Hermandad RAMA", en Oviedo,
grupo liderado por Miguel Copa y Elena González, tenía
comportamientos peligroso para sus adeptos.
También hay que señalar, por supuesto, que el contacto psicográfico
con los extraterrestres ha causado, en algunos casos, problemas de estabilidad
emocional a muchas personas que por inmadurez o por crisis personales se refugiaban
en el contacto con los "guías" extraterrestres. El mismo J.J.
Benítez, que con su libro contribuyó a la difusión de los
contactos, manisfestó recientemente que "a veces me he arrepentido
de haber escrito el libro; creo que he podido crear más problemas que
otra cosa. Aún hoy -prosigue el periodista, que como ya he señalado
no se involucró directamente con Misión RAMA- cuando recibo
una carta de un joven de 14, 15 o 16 años preguntándome cómo
puedo entrar en contacto con los extraterrestres...esa carta va directamente
a la basura".
1989: los periodistas asisten a un encuentro ovni
El 19 de enero de 1989, en Jumín (Perú), se decidió convocar
para el mes de agosto de ese mismo año una convención de miembros
de RAMA en Colombia, aprovechando que se habían vuelto a crear nuevos
grupos en todo el mundo. Pero antes de esa convención un episodio protagonizado
por periodistas iba a acaparar la atención de medio mundo. Todo empezó
con un mensaje recibido el 21 de febrero de 1989 en la República Dominicana
en respuesta a las incesantes peticiones de Sixto. El mensaje decía así:
"En marzo, los periodistas estarán con vosotros. El 24 los introduciréis
en el mensaje. El 25 y el 26, muy tarde, daremos una prueba contundente de nuestro
respaldo a RAMA". Recuerdo que estuve al tanto de aquella "profecía"
desde comienzos del mes de marzo. Y me mantuve espectante a la espera de noticias
de Perú. Fue en la madrugada del día 27 de marzo cuando un buen
amigó rompió con su llamada telefónica el silencio de la
noche: "Se ha producido el avistamiento, ayer mismo, por la noche",
me informaba mi comunicante que permaneció en contacto con los seis españoles
que viajaron hasta el desierto de Chilca. Curiosamente, ese mismo 27 de marzo,
la sonda espacial "Fobos-2" desaparecía cuando orbitaba en
torno a Marte después de haber fotografiado una extraño objeto
negro en forma de "puro" y de 20 km. de longitud sobre la superficie
del planeta rojo.
Aguardé el regreso de los seis españoles, que en compañía
de otros cuarenta periodistas de 12 paises diferentes, asistieron al encuentro.
Por motivo de viajes no pude entrevistarme con uno de ellos hasta finales de
abril. Se trataba de Joan Basseda, de Radio El Vendrell de Tarragona:
-"A las tres de la madrugada de la noche del 25 al 26 de marzo, a unos
500 metros a nuestra derecha, algo empezó a iluminarse, como cuando se
apaga un televisor, esa especie de "fulgor" que queda... Durante cinco
minutos estuvo subiendo el color con un tono completamente blanco que iba ganando
luminosidad, y que en el centro de esa luz empezaron a aparecer luces naranjas
que subían y bajaban. Fue justo en ese momento cuando los 200 personas
que nos encontrábamos allí comenzamos a alarmarnos y correr de
un lado a otro. Mientras, Sixto Paz contemplaba estático el fenómeno,
con especial tranquilidad, mientras comentaba: Tranquilos, nos corráis
hacia ellos; vendrán". Los flashes comenzaron a saltar uno tras
otro y las cámaras de diferentes televisiones filmaron lo que tan sólo
acababa de comenzar.
Según Joan, el fenómeno cesó repentinamente y nada más
volvió a ocurrir esa noche. Algunos periodistas abandonaron Perú
precipitadamente, pero lo más importante ocurrió la noche siguiente,
entre las 20:30 horas y las 22:00 horas:
-"Un objeto apareció por encima de los cerros -prosigue narrándome
Joan en una entrevista que fue emitida por radio para miles de personas- a unos
800 metros de distancia y unos 100 de altura. Fue de derecha a izquierda por
encima de la loma dando pequeños saltos, efectuando un giro de 90 grados
y viviendo directamente hacia la gente, llegando a estar a unos 200 metros de
nosotros. Después de efectuar varios giros de noventa grados, dirigiéndose
a la izquierda, aquella esfera se perdió en dirección hacia el
mar".
A esa misma hora, según pude averiguar, dos cámaras de TV de
Miami vieron y filmaron el fenómeno desde otro punto diferente del desierto,
llegando incluso a captar el momento en el que el objeto se introducía
en el mar. Se trataba de la quinta ocasión en la cual periodistas asistían
a encuentros previa-cita. Pero nunca antes los encuentros habían sido
tan impactantes y sobre todo, tan profusamente registrados gráficamente.
Semanas después, se produjo -si así puede decirse-, el sexto de
esos encuentros. Fue en Zaragoza durante una visita del padre de Sixto, José
Carlos Paz García. El encuentro, al que asistieron cuatro personas,
ocurrió a las afueras de la ciudad. En esta ocasión, yo era uno
de los presentes, pero este tema será motivo -si Dios quiere- de un futuro
reportaje...
Reunión en Colombia
Hasta en cuatro ocasiones me he entrevistado con Justo Tapiador. A lo
largo de nuestras numerosas horas de conversación jamás he registrado
una contradicción en su relato. Justo, a sus 35 años, es quizá,
uno de los miembros en activo de RAMA a finales de la década de los ochenta
y comienzos de los noventa que más intensas experiencias ha vivido. Cuando
apenas contaba con dos o tres años de edad "soñaba"
con seres altos y rubios, enfundados en túnicas con los que subía
a bordo de naves desconocidas... Con l6 años entró en contacto
con uno de los grupos RAMA de Madrid, que se mantuvo activo hasta 1981, reactivándose
en 1984. Asistió a la Convención Mundial de RAMA celebrada en
agosto de 1989 en la laguna de Tota, provincia de Boyacá (Colombia),
en las primeras estribaciones de los Andes. Fue el día 20, durante la
Convención, cuando vivió una experiencia que no olvidará
jamás. Así me la narró en la primera de nuestras entrevistas,
el 30 de marzo de 1990 en Getafe:
"Diez personas habían tenido el día l9 comunicación
psicográfica en la que se decía que iba a haber experiencia "xendra".
Al día siguiente me levanté, a las tres y cuarto de la madrugada,
sentí un impulso muy fuerte de mirar hacia atrás y sobre la laguna.
Allí, a unos 500 metros había como un faro muy luminoso, con luces
girando , de color verde, azul, rojo. Ví a un compañero de EEUU
y fuí hacia él. Enseguida nos reuimos trece personas y Sixto,
que decía haber localizado el xendra".
Sixto, en ese momento, decidió hacer dos grupos. Uno de seis personas
y el otro, en el cual se encontraba Justo, de siete. En ese momento supo que
era uno de los elegidos para atravesar el xendra: "Nos cogimos todos
de la mano y notamos como un chorro de energía...como si me sacaran el
cuerpo para afuera. Desspués de atravesar una luz violeta me encuentro
en el interior de una estancia metálica dentro de la cual había
tres guías. Sonreían y saludaban como si esperaran realmente a
un amigo. Al cabo de unos minutos, me encontré en un lugar que supe que
era Morlen", explico el testigo a AÑO CERO. La visita a Ganímedes
de Justo Tapiador duró apenas unos minutos y lo que allí vió
coincide básicamente con lo que presenció Sixto en sus viajes
anteriores. Un año después, en compañía de Sixto,
viajó a Egipto, en donde vivió nuevas experiencias que me narró
en una inolvidable entrevista que mantuvimos en una cafetería de la calle
Princesa de Madrid el 2 de febrero de 1990. Y digo inolvidable porque en aquella
charla me informó que los últimos acontecimientos habían
precipitado ciertas decisiones en el seno de RAMA. Según sus propias
palabras, "la misión no consiste sólo en hacer grupos,
sino en formar personas, así que la cosa va a cambiar, en el sentido
de que RAMA va a dejar de existir y convertirse en una especie de Misión
Humanidad".
Parecía ilógico, pero la decisión de la "cúpula"
de RAMA -integrada por Sixto y poco más- parecía tomada. Ilógico
porque el resurgir de los grupos en aquellos años había sido espectacular.
Decenas de ellos se habían creado o reagrupado en torno al grupo principal,
ahora en Lérida, lugar que Sixto meditó como posible residencia
y en donde aseguraban algunas informaciones que poseía una millonaria
cuenta bancaria que en realidad, aseguraron algunos de los "implicados",
no eran más que los fondos de los grupos para actividades y financiación
de viajes.
Disolución de RAMA
El 14 de octubre de 1990, en El Vendrell, durante el transcurso del II Congreso
Internacional de Ufología del Penedés, Sixto dio por clausurada
Misión RAMA. Ponía fin así a 16 años de historia.
Pero era un punto y aparte, porque la labor no cesaba, solamente se interrumpía
la dinámica de grupos, precisamente cuando vivían una nueva época
de explendor y de nuevos contactos, que aún prosiguen "aunque
ahora -me aseguraba recientemente uno de estos contactados- el medio
utilizado es la oui-ja y no la escritura automática".
Aquella disolución dejó servida una nueva polémica: el
hermano de Sixto, en una de sus visitas a España aseguró que la
decisión de la disolución de RAMA había sido tomada unilateralmente
por su hermano y no debía ser tomada en cuenta. Casi como un desafió
se negó a desintegrar los grupos de Brasil, aunque finalmente accedió
este mismo año. Sixto, en su más reciente visita a España
a comienzos del pasado verano, le explicaba al colaborador de AÑO CERO,
Josep Guijarro, lo siguiente: "Carlos por fin ha entendido lo
que está de por medio: lo importante es haber dado un mensaje y no las
etiquetas ni las formas que, generalmente, suelen apartar el mensaje de la enseñanza
original".
Aquellos enfrentamientos entre hermanos tuvieron su punto álgido durante
un programa de Tele 5, La Máquina de la Verdad, emitido el 31
de marzo de 1994, en el cual la disparidad de criterios entre ambos quedó
de manifiesto, aunque la post-producción del programa trató de
ocultarlo. En aquella ocasión Sixto Paz se sometió al polígrafo
de la verdad: según sus reacciones anímicas, Sixto decía
la verdad al asegurar que está en contacto con seres extraterrestres,
pero mentía -siempre según el dichoso polígrafo- al afirmar
haber viajado a Ganímedes. Y aunque la valided de esta prueba es más
que escasa, el resultado negativo "hirió" de muerte a Sixto.
Por si fuera poco, casi nadie comprendió y admitió que hubiese
cobrado dos millones de pesetas por someterse a la prueba.
Cuando le pregunté a Sixto por los motivos de la disolución de
RAMA fueron muchos los argumentos que esgrimió, entre ellos que el plan
de contacto prestablecido se había cumplido entre 1989 y 1990 en los
viajes a Egipto y Tahití, durante los cuales se había establecido
contacto con la llamada "Hermandad Blanca", un grupo de 32 extraterrestres
encargados de la misión pacificadora. Además, me aseguró,
la persistencia de los grupos poco aportaba: "Hemos sido nosotros, creciendo
y madurando con el contacto, quienes hemos ido entendiendo las cosas. En el
año 74 éramos un grupo de amigos. RAMA eran unos amigos. Luego,
con el tiempo, se fue incorporando otra gente, y con el tiempo se fue formando
una asociación que escapaba de nuestro control. Ahora RAMA debe ser una
misión para la humanidad, pero ya nadie debe controlar nada, cada uno
debe llevarlo de la forma más sencilla, que dependa del esfuerzo de cada
uno, porque cada uno puede recibir el contacto y no es necesario ser "perico
de los palotes" para ponerse al frente de nada", concluye categórico
Sixto.
Hoy siguen existiendo grupos y reuniones, especialmente en Lérida. Grupos
que poco, o nada, tienen que ver con los de antaño. Y el contacto, continua.
Así lo asegura Sixto Paz. Quizá nunca sepamos si todos estos realatos
han sido o no verídicos, y hasta que punto la inventiva humana incosciente
ha tenido parte en todo esto. Quizá el tiempo nos ofrezca respuestas
y a tenor de lo que vienen asegurando desde hace 22 años los grupos RAMA,
ese tiempo para obtener respuestas puede estar cercano, muy cercano. Al doblar
la esquina del siglo. Al asomarnos al tercer milenio...
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