Año Cero ha tenido acceso a informes del Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil y Policía autonómica, sobre rituales mágicos y misteriosas profanaciones en toda España. Algunos de esos expedientes podrían aportar información muy valiosa sobre sectas, cultos afro-americanos y asesinatos no resueltos, como el caso del cadáver mutilado hallado en el barrio de Carabanchel (Madrid).
Recientes informes elaborados por la policía española servirán,
con toda probabilidad, para aportar nuevas pistas sobre crímenes aún
sin resolver, como la brutal mutilación del cadáver descubierto
en un contenedor de basura en Madrid. El cuerpo apareció decapitado, con
las manos amputadas y presentaba un extraño tatuaje supuestamente satánico.
Un pentáculo casi idéntico al que aparece en este tatuaje fue descubierto
en un cementerio profanado en Tarragona... pero vayamos por partes.
Desagradables hallazgos
"Viva Satán, la noche es negra, más negra será
la suerte de quien maldiga a nuestra gente, fetiche serás pero sólo
morirás, no juzgues sin saber".
Estas siniestras palabras fueron halladas en julio de 1997 en la aldea pontevedresa
de Morgadanes. Estaban pintadas en un espejo a los pies de un cruceiro del que
también colgaba un muñeco de plástico con un cuchillo atravesado
en el pecho. Bajo el espejo, una vela consumida, unas flores de tela y dos recipientes
con ajos.
El descubrimiento de los macabros restos causó la suficiente preocupación
entre los vecinos como para que éstos evitasen pasar por dicha encrucijada
desde entonces. El "altar" permaneció intacto durante una semana,
desapareciendo después tan misteriosamente como había aparecido.
Ningún vecino de la villa se atrevió a tocarlo, de manera que
es probable que algún "forastero" se ocupara de hacerlo desaparecer.
Ni la Policía ni la Guardia Civil de Gondomar pudieron identificar al
responsable de su autoría. Sin embargo, no era la primera vez que las
fuerzas del orden se enfrentaban a extraños sucesos similares en la zona
de Gondomar.
La primera noticia de un supuesto "rito satánico" se producía
el 21 de agosto de 1994, cuando un pastor de Vilas denunciaba el hallazgo de
una cazuela de barro que contenía la cabeza de un carnero y sus cuatro
patas. El extraño conjunto se encontraba a escasos metros del arcén
Vilas-Prado, cuidadosamente colocado sobre una piedra circular de unos dos metros
de diámetro. Sobre esa especie de mesa pétrea se habían
desplegado dos manteles de papel superpuestos, el primero de color rojo y el
segundo blanco. Alrededor del recipiente se hallaron dos velas rojas y dos blancas
totalmente consumidas, varios recipientes con la sangre del animal, doce plátanos
a medio pelar así como los restos del carnero. A su lado, un vaso con
un líquido de color oscuro.
En esta ocasión, los vecinos de la zona creyeron que todo consistía
en una broma de mal gusto, aunque el insólito hallazgo quedó reflejado
en el correspondiente atestado policial, dónde se incluyen las fotografías
del supuesto "altar satánico". En realidad no se trataba del
primer hallazgo de ese tipo en la zona, ya que, según los rumores que
circulaban por el pueblo, anteriormente se habían descubierto "cosas
raras" parecidas, no sólo en la zona de Gondomar sino en toda la
comarca de Val Miñor.
En su día, la prensa gallega hizo eco de esta noticia con llamativos
titulares: Supuesto rito satánico en la carretera de Vilas-Prado.
Aproximadamente un año después, los medios de comunicación
volvían a utilizar titulares de contenido similar, como: "La parroquia
de Vincios es escenario de ritos satánicos que investiga la Policía",
"Nuevos restos de ritos satánicos atemorizan a los vecinos de Vincios",
"Satanás anda por Vincios", etc.
Dudas razonables
Ya por aquel tiempo, tuvimos la oportunidad de comentar a varios inspectores
del Cuerpo Nacional de Policía de Vigo nuestro desacuerdo con la hipótesis
de que tales hallazgos tuviesen que ver con ritos satánicos, pero la
psicosis ya se había desatado en el pueblo. Y es que a finales de octubre
de 1995, una verdadera paranoia colectiva afectó a los vecinos de esta
zona, obsesionados con la idea de que una secta satánica realizaba oscuros
y sangrientos rituales en sus montes.
En una ocasión se encontró una cruz ardiendo en medio de un bosque.
Recientemente la policía nos ha facilitado la posibilidad de fotografiar
ese objeto en la comisaría dónde aún se conserva.
El 1 de noviembre, día de difuntos, nuevos restos fueron hallados en
una de las tapias del Cementerio de Puxeiros. En esta ocasión, según
se recoge en el informe de la Policía Local que se desplazó al
lugar de los hechos, se trataba de "una gallina con el pescuezo seccionado,
totalmente ensangrentada y dos pañuelos, uno blanco y otro negro. Además
había un recipiente de barro con gelatina blanca y todo estaba rodeado
de velas".
Debemos resaltar que, en estas mismas fechas, varios vecinos de Gondomar declararon
que se habían producido en los cementerios de la zona pequeños
hurtos.
En esta ocasión y de forma excepcional, la Guardia Civil y la Policía
Local de Gondomar unieron sus esfuerzos para investigar en profundidad el caso,
ante el ambiente de pánico que se respiraba en la zona. Durante varios
días, las patrullas policiales y de la Guardia Civil patrullaron por
montes y caminos, hallando a su paso grupos de vecinos que vigilaban los alrededores
del pueblo en busca de los autores de las insólitas profanaciones...
En los informes de la Guardia Civil a los que Año Cero ha tenido acceso,
se cita con frecuencia la palabra "secta" para referirse a los profanadores:
"No obstante, manifestaron que podría tratarse de algún
rito religioso de alguna secta por lo que se trató de indagar algo al
respecto, no consiguiéndose nada al principio".
Por su parte, la Policía Local redactó el informe pertinente,
dónde se hablaba de "un grupo de nueve personas encapuchadas,
con la diferencia de que ocho de ellas visten con túnicas blancas y otra
con túnica negra. Su modus operandi consiste en realizar ritos satánicos
o de magia negra, comenzando el ritual a partir de las 19:30 horas hasta la
media noche, escogiendo un lugar en el monte, encendiendo una hoguera con velas,
etc. Alrededor de la misma hacen un gran círculo pintado en la tierra
y seguidamente proceden al sacrificio de seres vivos, como gatos, gallinas,
ovejas e incluso vacas. Estos ritos se van haciendo en distintos puntos de la
geografía y todos comprendidos en la parroquia de Vincios, formando siempre
una estrella de cinco puntas".
En efecto, si trazamos sobre un mapa líneas que unan las zonas afectadas,
el resultado es una estrella de este tipo o pentáculo.
Único testigo
En otro informe al que hemos tenido acceso, el Jefe de la Policía Local
de Gondomar informaba al Fiscal de la Audiencia nacional y al Juzgado de Instrucción
de Vigo del testimonio de Ramón L. R., un joven que fue testigo
de un enigmático encuentro en la misma zona: "observó
delante de él, en la misma pista a unos cien metros, a un grupo de veinte
o más personas encapuchadas que vestían al estilo del Ku-Klux-Klan,
con ropa blanca y algo que alumbraba en sus manos. El testigo entonces, se asustó
mucho y se marchó de allí inmediatamente."
A pesar de todo lo expuesto, la realidad es bastante más sencilla. El
primer hallazgo que inquietó a la prensa, el supuesto "altar satánico"
de Vilas-Prado, presenta todas las características de un ritual afroamericano
de Palo Mayombe o Regla de Palo Monte.
Los colores rojo y blanco utilizados, tanto en las velas como en los manteles
depositados sobre la "piedra-altar" son los colores de Changó
(equivalente a la Santa Bárbara cristiana) uno de los orishás
(dioses) más importantes del Palo Mayombe.
Los plátanos, como todas las frutas, son una ofrenda típica en
estos rituales, y el líquido oscuro en un vaso podría ser ron,
utilizado también frecuentemente tanto en los rituales de Palo Mayombe
como en todos los ritos de Santería afrocubana.
El sacrificio de un cordero amputándole las patas y decapitándolo,
es habitual en este tipo de ceremonias. Y casi nos atreveríamos a asegurar
que los participantes en este acto bebieron la sangre del cordero inmediatamente
después del sacrificio. Nosotros mismos hemos participado en rituales
de este tipo en Cuba.
Los disfraces del Ku-Klux-Klan, las botas militares y las cruces ardiendo,
así como las profanaciones vandálicas de cementerios de la zona,
sugieren la implicación de grupos de jóvenes radicales, neo-nazis,
punkies, heavies... que aprovechan las juergas del fin de semana para "jugar
a los satánicos", poniendo en marcha pseudorituales, que habitualmente
se aderezan con grandes cantidades de alcohol y drogas, o simples profanaciones
vandálicas, como parte de la diversión. Muchos de estos jóvenes
se limitan a imitar falsos rituales satánicos que les inspiran las letras
de sus grupos de rock favoritos, o las películas de terror a las que
son aficionados.
El mito de las profanaciones "satánicas"
Los pequeños hurtos en los cementerios también son muy interesantes,
ya que hay delincuentes que se han especializado en este tipo de robos, y que
incluso pretenden engañar a la policía dejando pistas falsas,
como supuestos restos rituales. En 1996, la revista oficial de la Guardia Civil
publicaba un estudio destinado a la formación de los guardias que desarrollan
su labor en la España rural y que tienen que enfrentarse a este aspecto
de la "criminología ocultista".
A menudo llegan a los cuartelillos de la Guardia Civil denuncias relativas
a la profanación de pequeñas iglesias y cementerios del entorno
rural. Habitualmente, los medios de comunicación de ámbito local
o provincial resaltan estos hechos con titulares en exceso sensacionalistas.
También es habitual que los párrocos de dichas iglesias y camposantos,
influidos por esos mismos medios de comunicación, interpreten como indicios
de cultos relacionados con lo demoníaco o cultos de magia negra lo que
son simples actos de vandalismo.
Esa confusión imperante en lo relativo a las profanaciones de cementerios
españoles no hace sino dificultar las investigaciones policiales.
En el mencionado artículo de la revista oficial de la Guardia Civil
se dividían las profanaciones de cementerios en tres tipos:
1. Profanaciones vandálicas
Grupos de jóvenes frecuentemente relacionados con "tribus urbanas"
marginales que manifiestan cierta repulsa hacia la sociedad atacando sus símbolos
más sagrados y religiosos. Estos casos son los más numerosos y
también los más fáciles de identificar, por los síntomas
evidentes de violencia irracional que presentan.
2. Profanaciones delictivas
El segundo grupo de profanadores de cementerios lo constituyen bandas de delincuentes
que irrumpen en templos y cementerios con el único objetivo de robar
los objetos de valor, desde las megafonías o sagrarios de oro de las
capillas, hasta las joyas o los dientes de oro de los cadáveres. Algunos
de estos delincuentes, según se desprende de sus propias confesiones,
han comenzado a "adornar" sus actos delictivos con pintadas satánicas
o cruces invertidas, a fin de despistar a la policía mediante pistas
falsas que orienten las investigaciones hacia supuestas sectas satánicas,
alejándolas de los causantes reales.
3. Profanaciones esotéricas
Se trata de rituales mágicos y/o ocultistas característicos de
diversos cultos afro-americanos. La mayoría de estas profanaciones son
en el fondo celebraciones de Santería venezolana, Candomblé brasileño,
Vudú haitiano, Palo Mayombe cubano...
En resumen, podemos afirmar que sólo en casos muy aislados, la profanación
de un cementerio está relacionada con un culto satánico.
Los hijos de la Bestia
Entre los cuerpos policiales que más esfuerzos ha dedicado a la investigación
de cementerios de toda España, destaca la Policía autonómica
catalana, a cuyos archivos a tenido acceso en exclusiva esta revista. En los
expedientes abiertos por la policía catalana, descubrimos casos sorprendentes.
Por ejemplo, en el transcurso de un ritual afroamericano celebrado en una playa
del litoral catalán, tuvo lugar la misteriosa muerte de un joven. Al
parecer, durante la celebración del culto a Yemanyá, la
diosa del mar, una inoportuna ola arrebató de la orilla al joven, que
murió ahogado.
En otro de los informes se detallan brutales profanaciones de tumbas, nichos
y panteones, de dónde fueron extraídos cadáveres que más
tarde serían mutilados sacrílegamente.
Según comentaban los responsables de la División de Información
de este cuerpo policial, en algunas profanaciones llevadas a cabo en Tarragona
y Lérida, se encontraron cráneos y huesos humanos esparcidos por
los alrededores de las tumbas. Sin embargo, una noticia que se producía
hace poco, y a la que todavía no ha tenido acceso ningún medio
de comunicación, resulta aún más inquietante.
En uno de los informes redactados por este grupo policial se detallan los pentáculos
y graffitis descubiertos en una ermita profanada en la provincia de Tarragona.
En una de las fotos que ilustran ese expediente, a la cual hemos tenido acceso,
se muestra una estrella de cinco puntas invertida, el famoso "pentáculo
satánico" inscrita en un círculo y llena de extraños
símbolos cabalísticos. Lo extraño es que dichos dibujos
son casi idénticos a los hallados en el tatuaje del cadáver descubierto
hace poco en Madrid al que le cortaron la cabeza y las dos manos...
A pesar de la discreción con la que la Brigada de Homicidios lleva el
caso, podemos informar que dicho grupo trabaja sobre el expediente realizado
por la policía catalana acerca de la enigmática profanación
de Tarragona...
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