Conversaciones con el coronel Perote Imprimir E-Mail
escrito por Manuel Carballal   

10 meses de gestiones. Mucho, mucho tiempo y mucho, mucho dinero invertido. E imaginación, mucha, mucha imaginación derrochada. Pero al final, por fin, podía franquear la puerta de su vivienda. Y al verme dentro del domicilio particular, del espía más famoso en la historia de los Servicios Secretos españoles, supe que había valido la pena.

Aquel hombre, probablemente el poseedor de más, y más importantes secretos en la historia moderna de nuestro país, sin duda conserva en su memoria datos que podrían hacer tambalear más de un gobierno. De hecho, tanto el PSOE como el actual partido político en el poder, han acusado entre sus filas los escándalos generados por este inquietante personaje que la prensa especializada en espionaje bautizó como "el James Bond español".

El coronel Juan Alberto Perote nació en Valladolid, y en 1959 entro en la academia militar de Zaragoza, iniciando una brillante carrera militar que, a finales de los años 70 le lleva hasta el Servicio Secreto. Desde 1981 encabeza del Grupo Especial de los Agentes Operativos del CESID, poseyendo una formación que haría palidecer al mítico OO7; paracaidismo, alta montaña, esqui, inteligencia militar, alta montaña, telecomunicaciones y dominio de 5 idiomas, entre ellos el ruso. Una preparación intelectual y física que lo hace participar en 4 olimpiadas, al frente de la selección española de atletismo. Según me ha comentado, su identidad como entrenador olimpico era una excelente tapadera para poder realizar misiones de espionaje en los países del Este, tan inaccesibles para los espías occidentales en aquellos años.

No importa como llegué a contactar con el coronel Perote, además, sonaría demasiado fantástico, pero lo importante es que en los últimos meses nos hemos reunido en varias ocasiones, sólos, o en compañía de otros espías (españoles y extranjeros) para charlar. Para charlar sobre lo humano y lo divino... sobretodo lo divino. Y si no lo divino, si lo sobrenatural, lo fantástico, lo enigmático... lo paranormal.

Y en esas conversaciones con el coronel Perote surgieron fantásticas historias de espías. Operaciones del CESID, misiones de los KA, que parecerían extraídas de algún guión de la serie Expediente-X. Como aquellos contactos entre agentes del Servicio Secreto español, y conocidos parapsicólogos, con objeto de reclutar videntes y sensitivos, que pudiesen ser utilizados en determinadas investigaciones. "Detectives Psíquicos" que el CESID pretendía calibrar haciéndolos participar en la búsqueda de algunos famosos secuestrados, que en su día marcaron la vida pública de España.

O aquellas misiones de seguimiento a buques rusos que, ocultos tras la fantástica coartada de encontrarse en aguas canarias para buscar los restos de la legendaria Atlántida, en realidad realizaban misiones de espionaje para el KGB, controlando los submarinos norteamericanos que frecuentemente se ocultan en aquella aguas.

O aquellos contactos entre el CESID y José Luis Jordán Peña, que el mismo autor del fantástico affaire UMMO me había confesado tiempo antes, sin que yo le prestase crédito. Debo añadir que no Perote, sino uno de sus compañeros en el CESID, me confirmo con detalle posteriormente esa implicación del CESID en el asunto UMMO.

El coronel Perote es poseedor de esos y otros muchos secretos que solo permanecen custodiados en su memoria, y en los archivos más ocultos custodiados en la sede de La Casa (sobrenombre del CESID) en la carretera de La Coruña, a las afueras de Madrid.

Algunos de esos secretos serán analizados proximamente en diferentes juzgados de la capital de España ya que, además del escándalo de los GAL, del escándalo Banesto, el Informe Crillón o del escándalo de las "escuchas ilegales", un satanizado Perote debe enfrentarse en las próximas semanas a juicios cuyos sumarios, podrían asombrar hasta a Chris Carter; como las "abducción" de mendigos por parte de agentes del CESID para la realización en ellos de experimentos médicos con humanos; o las escuchas ilegales a la sede de la secta Dienética, o... Temas de los que charlamos en esas conversaciones, pero de los que, por respeto a sus confianza, obviaremos comentar hasta que se hayan cerrado esos sumarios judiciales.

Y por fin, tras varias reuniones, el Coronel Perote accedió a no compartir solo conmigo esas valiosas informaciónes. ¿Creería alguien a un jovenzuelo con coleta, si afirmase que el exJefe de los "James Bond" españoles le había confesado operaciones del CESID relacionadas con "espias psiquicos", ovnis o sectas...? Probablemente no. Por no mencionar que, sin duda, el director de alguna revista esotérica catalana tendría la audacia de afirmar que tales reuniones eran fruto de mi imaginación; mis fotos con Perote un trucaje de Miguel Pedrero, o los informes en mi poder una cesión de algun oportunista albaceteño... Asi que era preciso que el mismísimo coronel Perote rompiese su silencio de años, y se enfrentase a un micro para compartir con todo el país algunas de las cosas que me había confiado en esas amigables charlas. Y lo hizo. El pasado 19 de diciembre, se dejó convencer por mis ruegos y acudió a los estudios de Radio Voz en Madrid para compartir con los oyentes de Mundo Misterioso, algunas de esas incursiones del Servicio Secreto español en lo paranormal.

Hablamos de aviones espía americanos estrellados en España y tomados por OVNIs; de videntes reclutados por el CESID, etc. Y cuando se cerró el micro, el muy pillo, me espetó: "¿Te ha gustado?". Asentí. "Pues otro día te hablo del Area 51 y del elemento 115, y te presentaré a un amigo de la CIA que sabe mucho de eso..."

Y lo hizo. Unos dias después compartíamos unas cañas, y unas patatas fritas con un agente de la CIA destinado en España. Y ahí estaba yo; entre un agente secreto yanki y el espía mas famoso de la historia de España, discutiendo el caso Roswell, el area 51 y la implicación de los servicios secretos en el contactismo OVNI. Pero esa es ya otra historia...


 

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