Una manifestación recurrente en los acontecimientos sobrenaturales es
el fenómeno de los ?tres treses.? Es difícil saber
clasificar el fenómeno porque aparece tanto en casos de poltergeist como
en la ufología y parece que tiene una extensión mundial.
El fenómeno consiste en la repetición del número tres
en situaciones extrañas. Puede que se oigan tres golpes muy fuertes en
una pared exterior de la casa tres veces seguidas, o se observa algún
milagro luminoso tres o nueve veces, u ocurre algo insólito tres días
seguidos. La mayoría de las veces el número está relacionado
con la muerte.
Se encuentra un caso típico en Folklore, Prince Edward Island,
un libro del folklorista Ramsay Sterling publicado en Charlottetown
en 1973. La informante de Sterling explicó que, en el verano de 1967,
su madre había llegado para pasar unas semanas con la familia en Ellerslie.
"En la segunda semana que estuvo con nosotros, vino a mi dormitorio
una noche muy tarde para preguntarme si yo había llamado en su puerta.
Había escuchado tres golpes pero cuando se levantó para abrir
la puerta y mirar, no vio a nadie en el hall. Al día siguiente descubrimos
que nadie había estado cerca de su cuarto y que sólo ella había
escuchado los golpes. Estábamos seguros de que se lo había imaginado
todo, pero tres noches después sucedió otra vez. En esa ocasión
yo también escuché lo que parecían tres golpes en el hall.
De nuevo no pudimos descubrir quién o qué era responsable. La
semana siguiente mi madre volvió a su casa y yo me olvidé del
asunto por completo."
Al día siguiente de la partida de su madre decidió acostarse
temprano. Sin embargo, en el medio de la noche, fue despertada por la voz de
una mujer que le llamaba. Le parecía la voz de su madre. Ya que no podía
dormir, bajó a la cocina. Eran las tres de la mañana. Estaba segura
de que todo había sido un sueño y dejó de pensar en ello.
Pero por la mañana, una llamada telefónica de una amiga de su
madre le hizo cambiar de opinión:
"Ella había subido al dormitorio de mi madre sobre las tres
menos cuarto la noche anterior. Mi madre parecía estar muy enferma y,
unos minutes después, murió. Entonces supe lo que [los sonidos]
habían significado". (1)
Otra folklorista, Marie Trevelyan, menciona el mismo fenómeno
en su libro Folk-Lore and Folk Stories of Wales [El Folklore y las
Historias Tradicionales de Gales] (Londres, 1909): ?Si se escuchan
tres golpes en la casa por la noche, pronto habrá una muerte,?
nos avisa. Este presagio de la muerte, el Tolaeth, siempre estaba relacionado
con el número tres de una manera u otra. Por ejemplo, en un caso del
año 1903, un pescador fue despertado en su cama por ruidos extraños
en su casa, incluyendo golpes, el movimiento de las sillas y el arrastre de
unos pies. Sucedió durante tres noches sucesivas, y una semana después
su único hijo se ahogó en el mar.
En su obra, Trevelyan cuenta una antiquísima historia galesa, La
Escapada Afortunada de Dewi Cwmdyfran. En este cuento, un hombre llamado
Dewi, de Cwmdyfran, cerca de la ciudad de Carmarthen, pactó
con el Diablo vivir hasta los cien años a cambio de su alma eterna. Para
lograr esto, el Diablo le dio la instrucción de dejar un saco de trapos
en su cama siempre que la Muerte se acercase o llamase a su puerta. Si Dewi
se escondiera en el armario y fingiera roncar, la Muerte creería que
estaba acostado y se llevaría el saco de trapos en su lugar.
Pasó un tiempo. Cuando llegó el día, la Muerte golpeó
a la puerta tres veces. No contestó nadie. Creyendo que el hombre estaba
profundamente dormido, abrió la ventana, entró y cogió
el saco, huyendo a la calle con él. Algo parecido ocurrió la segunda
vez, unos años después, logrando engañar a la Muerte de
nuevo.
La tercera vez que la Muerte vino de visita a la casa de Dewi, sin embargo,
después de su noventa cumpleaños, él estaba profundamente
dormido, roncando en la cama. No escuchó cómo se acercaba el espíritu,
y no tuvo tiempo para colocar el saco de trapos en su lugar. La Muerte entró
en el cuarto triunfalmente y agarró a Dewi, quien se despertó
y intentó luchar contra ella. Pero fue inútil: no se puede engañar
a la muerte en su tercera visita. Por supuesto, se entiende por el titulo del
cuento que Dewi, al final, no escapó de la Muerte pero sí del
Diablo, cuya parte del pacto no se cumplió. (2)
El folklore de Adams County
Las historias de los habitantes de Adams County, Illinois, siempre me han aportado
muchos datos. En los años treinta el ministro de la iglesia anglicana,
Harry Middleton Hyatt, recogió miles de testimonios
de entre los residentes del condado, catalogando sus costumbres, creencias y
experiencias personales. Fueron publicados en un volumen de 723 páginas
por la Fundación Alma Egan Hyatt en 1935 (3). El valor
histórico del estudio es inestimable porque conserva y comunica los pensamientos
y las ideas de la sociedad norteamericana antes de la Segunda Guerra Mundial.
La obra consiste en 10.949 testimonios, con una extensa sección dedicada
a las misteriosas luces, esferas de fuego, velas voladoras, estrellas y destellos
que se vieron en la región en las primeras décadas del siglo XX
y las interpretaciones que hacía la gente de ellos. No pudo haber ninguna
influencia ufológica sobre los testimonios en ese tiempo, dado que la
era de los ?platillos volantes? aún no había comenzado.
Lo primero de lo que uno se percata al leer los informes de Adams County es
que las luces desconocidas del cielo y otros fenómenos se identificaban
automáticamente con presagios, especialmente los de la muerte. Decenas
de testimonios personales describían las luces como una señal
de que alguien de la comunidad enfermaría o moriría. En algunos
casos existe una conexión bastante clara, en otros es más discutible.
En todos los casos se empleaba el término inglés token para hacer
referencia a esos fenómenos, una palabra antigua anglosajona que procede
del verbo tácen, ?señalar, indicar.?
No sólo las luces fueron consideradas como avisos, sino también
otros fenómenos extraños: animales desconocidos, voces sin dueño,
y fantasmas; todos parecían traer algún mensaje. Casi siempre
el número tres entraba en escena: los animales token se veían
durante tres días; las voces hablaban tres veces; se oían ruidos
extraños tres veces o tres días sucesivos; las llamadas importantes
y las muertes ocurrían a las tres de la mañana; los acontecimientos
importantes sucedían en periodos de tres meses, tres semanas o tres días.
Un testigo entrevistado por Hyatt dijo:
"Yo creo en los tokens. Mi madre no se sentía bien
y unos tres meses antes de que muriera, la mecedora donde siempre se sentaba
subió y bajó tres veces, levantándose en el aire sin que
nadie la tocara. Supe entonces que serían tres días, tres semanas
o tres meses, y fueron tres meses".
Las experiencias de los abducidos
Ahora consideremos la siguiente anécdota, también de Adams County:
"Yo creo en los avisos. Tenía una vecina que escuchó
tres golpes en su puerta durante tres noches seguidas. Cada noche ella fue a
la puerta pero no había nadie allí. La tercera noche, justo cuando
ella empezó a abrir la puerta, una gran estrella apareció en la
puerta. Entonces supo que indicaba la muerte: su madre moría en California
alrededor de la misma ahora que apareció la estrella en su puerta".
¿Qué tiene que ver esta experiencia con las abducciones extraterrestres?
La conexión es tan sorprendente como enigmática.
En su libro Transformation (1988), el abducido y novelista Whitley
Strieber afirmó que había escuchado, el 27 de agosto
de 1986, ?nueve golpes en un lado de la casa, tres series de tres,?
como un componente de su contacto con los extraterrestres. No pudo entender
qué podían significar, pero presintió que estaban íntimamente
relacionados con las actividades de los alienígenas que continuamente
le raptaban. Si éste fuera el único caso de este tipo se podría
considerar la experiencia de Strieber una mera coincidencia. Sin embargo, como
él pudo comprobar, no es así. En una obra posterior, The Communion
Letters, Strieber apunta que para muchos abducidos ?las cosas
aparecen en series de tres, u ocurren a las 3:33, o pasan tres noches seguidas.?
(4)
Mis propias pesquisas me han llevado a la misma conclusión. Para confirmar
la existencia del fenómeno de los tres treses en la ufología moderna,
envié una carta al sitio web de UFO UpDates, preguntando a los miembros
si tenían alguna información que añadir (5).
La primera respuesta que recibí fue del abducido norteamericano John
Velez. Aunque expresó cierta desconfianza acerca de las obras
de Whitley Strieber, y que él mismo no había escuchado los golpes,
sí apunto que ambos él y su mujer habían oído una
serie de pitidos electrónicos esporádicamente durante varios años.
Sonaban en tres series de tres. A veces se repetían los pitidos en ciclos
de nueve durante una hora o más. Velez me explicó que la fuente
del sonido no se podía localizar en su casa, la habían buscado
en todas las habitaciones sin ningún éxito. Los pitidos han persistido
durante sus 32 años de matrimonio.
Además, Velez me aseguró que había conocido muchos casos
de abducciones en los que se escuchaban los mismos pitidos digitales (6).
La carta de John Velez fue seguida por una del investigador Bill Hamilton,
quien dijo que no sólo había encontrado el fenómeno años
antes en un caso de abducción, sino que incluso poseía una grabación
del sonido en una cinta! (7) Esto era fascinante, y parece
demostrar que quizás un fenómeno auténtico se esconde detrás
de las anécdotas tradicionales. Otra carta de Velez enviada al mismo
día indicaba que el sitio web de PEER, un grupo dirigido por John
Mack, había publicado informes de otros abducidos que habían
oído pitidos antes de sus experiencias. Sin embargo, todavía no
se ha hecho un estudio profundo acerca del origen de estos sonidos, por lo que
no puedo confirmar que siempre se oigan en series de tres o nueve.
Una comunicación posterior del ufólogo Kevin Randle
apuntó que ?este fenómeno de golpes o pitidos, en múltiplos
de tres, a menudo en tres series de tres, es conocido en la literatura demoníaca.?(8)
La misma semana me mandó tres textos donde se ve muy bien que, de hecho,
el fenómeno es bastante común en la demonología y en los
casos de posesión.
Curiosamente, 18 meses después de la experiencia que tuvo Whitley Strieber,
pero muy poco tiempo antes de la publicación de su libro, numerosas personas
en Glenrock, Wyoming, fueron despertadas por ?una serie de nueve golpes
en tres grupos de tres en sus coches, en las paredes o en los tejados de sus
casas, o en sus puertas.? Un articulo sobre el suceso se publicó
en la prensa semanas antes de la publicación de Transformation
(9). Según el articulo, ?la serie de nueve
golpes secos? fue escuchada por todos a la vez el domingo por la
mañana a las 2:45 a.m. La policía recibió llamadas de varios
residentes asustados, pero todos ?descartaban la posibilidad de que
fuera una broma... Los residentes miraron por las ventanas de sus casas rápidamente
y inspeccionaron sus propiedades,? pero no vieron a nadie. Para colmo,
el articulo mencionó también un OVNI que se vio en las proximidades
la misma noche.
En su obra Breakthrough, Strieber describe de nuevo ?la
extraña fuerza? de los nueve golpes que sonaron ?en
un lado de la casa.? Procedían ?de un sitio cerca
del tejado donde nadie pudo haber estado.? (10)
Golpes en las abducciones y el folklore
Es interesante comparar su experiencia con los siguientes testimonios de Adams
County: ?Mi padre estaba enfermo. Era una noche cálida y yo
estaba tumbado en un colchón de paja en el suelo para cuidarle, cuando
sonó como si alguien cogiera una tabla y la golpeara contra el lado de
la casa tres veces muy fuerte. Di un salto, porque me asustó. Miré,
y vi cómo mi padre moría. Había sido un aviso, porque me
había dormido y no le habría visto morir si el aviso no me hubiera
despertado.?
?Una noche estaba sentado en el salón cuando escuché
golpes en la pared. Empezaron en el techo y siguieron hasta el suelo. Lo hizo
tres veces. No pude averiguar lo que fue, pero era un presagio que me comunicaba
la muerte de mi hermano, porque murió en dos días.?
Quizás la diferencia más notable entre los casos tradicionales
y los ufológicos es que en los últimos no existe una clara conexión
entre los golpes y la muerte Hay cierto paralelismo en los libros de Strieber,
porque tiende a hablar del papel que supuestamente desempeñan los alienígenas
a la hora de la muerte, y de las experiencias extrañas de los moribundos,
pero no llega a relacionar los números tres y nueve con presagios negativos.
No obstante, las extrañas luces que parecían invadir su hogar
coinciden muy bien con las anécdotas de Adams County, donde cada OVNI
se consideraba la señal de una muerte cercana.
Para ver si un caso antiguo sería catalogado como un incidente ufológico
por alguien especializado en el temática, envié el testimonio
de un token del año 1900 a un conocido investigador de abducciones
norteamericano. Éste es el token que le mandé:
"Hace tres años vivía en la mitad de una casa. La mujer
que tenía la otra mitad tenía un niño que estaba enfermo.
Al subir las escaleras, al final del último tramo, había tres
escalones más que conducían al cuarto del niño. Una noche,
cuando yo estaba subiendo para acostarme, sin pensar en nada en particular,
al llegar casi hasta el último escalón, una luz brillante me deslumbró
mientras pasaba por delante de mí como un rayo, y vi cómo se pegó
con la forma de una gran estrella en el panel de la puerta del pequeño.
Me asustó tanto que me fui corriendo hasta [la casa de una amiga]. Le
pregunté qué creía ella que podía ser?"
La amiga de la testigo le dijo que probablemente descubriría el significado
del token en los siguientes 24 horas. Y eso es exactamente lo que pasó:
el niño ?se puso peor esa noche, y murió el día
siguiente cuando bajó la marea. Había sido la señal del
niño que yo había visto, y rezo para nunca ver otra.?
(11)
El ufólogo inmediatamente identificó la historia del token
como indicación de una posible abducción: ?He catalogado
decenas de incidentes así; me parece un caso muy típico.?
Una experiencia religiosa
Tras recopilar diversos casos de los ?tres golpes? y de la repetición
del número tres en general, encontré evidencias de la recurrencia
de este fenómeno a lo largo de la historia, y hasta la actualidad. Se
puede encontrar el fenómeno en la literatura demonológica moderna
sobre las posesiones (en la que se supone que el Diablo se burla de la trinidad
al realizar sus actividades en series de tres (12)), en los
ritos masónicos, en los libros ufológicos y en el folklore tradicional.
¿Podía tener su origen todo en la Biblia? Según el Nuevo
Testamento, Cristo fue crucificado a la tercera hora, empezó
a agonizar en la sexta hora y murió a la novena. Se encuentra el número
tres repetido en todo el Antiguo y Nuevo Testamento: en el Libro del Génesis
1:13 la tierra surgió del agua primordial el tercer día de la
creación; más adelante (Génesis 18:2), un trío de
divinidades aparecen ante Abraham; tres fueron los muertos
que el Mesías resucitó; tres los idiomas escritos en la cruz;
tres los oficios de Jesucristo: profeta, cura y rey. De hecho, el erudito E.
W. Bullinger (1837-1913) hizo un estudio del tema bajo el titulo El
Número en la Sagrada Escritura: Su Diseño Sobrenatural y Significado
Espiritual (disponible en inglés en Internet en http://philologos.org/bpr/files/n007.htm).
El fenómeno no se restringe a la religión cristiana. Los números
tres y nueve están íntimamente asociados con la muerte en muchas
culturas. Entre los aztecas se creía que el infierno estaba divido en
nueve niveles, el soberano de cada uno también reinaba sobre nueve divinidades
nocturnas. Los chamanes Chuvache de Volga, quienes también dividen sus
dioses en grupos de nueve, realizan ritos de sacrificio en los que nueve verdugos
matan a nueve victimas. Sus vecinos, los Cheremisse y los Yakuto, también
destacan este número en sus ritos (13). En Irán,
o más específicamente en el Zend Avesta, encontramos una descripción
del rito funerario de lavar la ropa del difunto nueve veces: las primeras tres
con orina, las siguientes tres veces con tierra, y finalmente tres veces con
agua. Si alguien entra en contacto con el cadáver debe realizar un rito
para el que se requieren tres agujeros llenos de orina de buey. (14)
Las experiencias de los sacerdotes
Algunos curas han profesado haber tenido experiencias con los golpes. El abuelo
del fundador de la Iglesia Metodista, el Reverendo Samuel Wesley,
estuvo involucrado en una manifestación del fenómeno en el siglo
XVIII. Todo empezó el 1 de diciembre de 1716, cuando la criada de la
familia Wesley escuchó unos gemidos sombríos que parecían
proceder del comedor de la casa. Cuando la señora Wesley y otros miembros
de la familia se enteraron lo trataron como si fuera una broma, hasta que fueron
todos despertados por unos golpes fuertes en el cuarto de los niños unas
noches después. Sólo Samuel Wesley no oyó nada aquella
noche, y al principio los demás decidieron no decirle nada por si acaso
fuera un presagio de su muerte. No obstante, cuando el fenómeno se repitió
más veces y decidieron contárselo, se negó a creerles.
Aquella noche él mismo escucho nueve golpes fuertes al lado de su cama.
A partir de entonces, toda clase de fenómenos paranormales invadieron
el hogar y empezaron a preguntarse si era todo un token para el Reverendo o
para su hijo mayor. Pero afortunadamente la ?infestación?
se acabó el febrero del año siguiente sin que se produjera muerte
o desgracia alguna. (15)
Un caso parecido data de septiembre del año 1934. El principal testigo
era el Reverendo G. S. Hewins, quien vivía en la casa
parroquial en East Staffordshire, Inglaterra.
Sobre las 4:00 de la madrugada, la mujer del reverendo oyó a alguien
?deslizarse por el rellano en zapatillas.? Inmediatamente
creyó que era su sobrino pequeño, que estaba con ellos y se encontraba
enfermo. Sin embargo se dio cuenta de que el aire se volvía cada vez
más helado mientras el ser se acercaba a su cama. Se quedó tumbada,
con los ojos cerrados, si atreverse a abrirlos. Se le ocurrió que algo
que jamás había experimentado le estaba vigilando, y por instinto
agarró una pequeña cruz en la mano, creyendo que le protegería
de toda maldad.
Unos momentos después (?que parecieron ser horas?) escuchó
un profundo suspiro, y el ser desapareció. Como apuntó más
adelante el reverendo en una carta para el gran investigador de poltergeists,
Harry Price, ?Su propia creencia es que se trataba
de algún hombrecillo apenado, que, al salir [del cuarto], se sintió
más alegre que cuando entró. Ella durmió profundamente
después [pero] yo no me desperté en ningún momento, ni
sentí la visita en absoluto. Ella estuvo nerviosa toda la semana.?
(16)
Pero eso no fue todo. En septiembre de 1935 la misma mujer, quien por entonces
había insistido en cambiar de dormitorio a un ala distinta de la casa,
?fue despertada por tres tremendos golpes y escuchó unos pasos.?
Aterrorizada, despertó a su marido para contárselo, pero no se
volvió a escuchar nada raro aquella noche, ni aquel año.
Un año después, en septiembre de 1936, ni el reverendo ni su
mujer estaban en casa y nada extraño les sucedió.
Pero en el mismo mes del año 1937, ¡ocurrió de nuevo! En
esta ocasión, ahora en su dormitorio original, el reverendo escuchó
?tres golpes fuertes en la puerta del cuarto a las 6:30 de la madrugada.
Esta vez mi mujer no los oyó. Me pareció muy extraño e
inexplicable.?
Es tentador especular si una segunda serie de tres golpes se habría
escuchado en 1936, cuando el matrimonio se encontraba de viaje. Por otro lado,
¿es relevante que el fenómeno siempre se manifestaba en el noveno
mes del año?
La última experiencia que el reverendo apuntó sucedió
en 1938: ?A las 12:30 de la noche el 17 [de septiembre], mi
mujer se despertó de repente y escuchó dos golpes fuertes. Ella
cree que el primero debió haberle despertado. Me despertó a mí
y me dijo: 'Ha llegado'?.
Strieber escribe que sus nueve golpes fueron seguidos por dos golpes juntos,
que él interpreta como ?fracaso? (es decir, su incapacidad
de salir de su casa para investigar lo que había causado el ruido). ¿Sucedió
algo parecido en la casa parroquial?
Harry Price planeó una visita a la casa del párroco en 1939 para
experimentar la visita anual en persona, pero por desgracia el estallido de
la Segunda Guerra Mundial hizo que esto fuese imposible. Esto es una pena, porque
habría sido interesante comprobar si las experiencias del reverendo y
su mujer fueron seguidas por una enfermedad grave o una muerte familiar.
Para terminar, veamos unos ejemplos más recientes del fenómeno
que pueden consultarse en Internet. Evidentemente, los archivos WWW no son conocidos
por su fiabilidad, pero he elegido tres que son representativos de alrededor
de 150 testimonios personales disponibles en la red. Por lo menos muestran que
la creencia sigue viva.
Nova Scotia, Canadá: 1986
En la página Paranormal Story Archives del sitio web ?About.com?
encontramos una carta que describe un incidente token ocurrido en octubre
de 1986. El autor, Rick P., dice que él y su mujer escucharon
un ?¡bang bang bang!? muy fuerte en la pared de su
casa en Dartmouth, en Nova Scotia, Canadá. La pareja, que se encontraba
leyendo tranquilamente, se asustó pero al salir no encontraron a nadie.
La noche siguiente se sorprendieron al ver cómo la puerta del granero
se abrió sola ?unos tres pies? y se cerrara sin
que nadie la tocara.
No pensaron que tuviera ningún significado, pero al día siguiente
por la noche escucharon tres golpes fuertes en la puerta principal de la casa.
Rick se levantó en seguida para abrirla, pero no había nadie allí.
Creyeron que debían haber sido unos niños gastandoles una broma.
Pero unos 15 minutos después oyeron un terrible sonido en el suelo de
la cocina, como si un ser invisible estuviera rascándolo con sus uñas.
Pudieron seguir el ruido mientras se movía desde una habitación
a otra. Decidieron que se debía a ratas o ratones en el sótano.
Sin embargo, al bajar por las escaleras para corroboralo, Rick y su mujer escucharon
de repente tres golpes fortísimos en la puerta del patio. Rápidamente
miraron por la ventana, pero, de nuevo, no había nadie, y comprobaron
que tampoco había ratones en el sótano.
La siguiente noche los golpes se repitieron en la puerta. El matrimonio empezó
a darse cuenta de que parecía como si alguien quisiera llamar su atención.
Al salir al jardín comprobaron que el rocío en la hierba no había
sido pisado. Luego oyeron lomismo en la puerta del garaje. Todo era inexplicable.
El autor de la carta escribe que comenzaron a sospechar que el fenómeno
había sido un forerunner (un sinónimo de token)
de que alguien iba a morir. Dos días más tarde, su cuñado
le llamó para comunicarle que su madre se estaba muriendo. De hecho,
murió veinte minutos después de colgar el teléfono. (17)
El Ángel de los Tres Golpes: 1990s
Otro sitio que publica testimonios particulares es www.angels-online.com.
Aquí, se recogen las historias de personas que creen que sus experiencias
son manifestaciones de la voluntad de Dios. No me extrañó demasiado
hallar un informe sobre el fenómeno de los tres golpes allí, entre
las historias de milagros y encuentros con seres angélicos. Titulado
Three Knocks, la autora anónima dice que el incidente ocurrió
?hace más de cinco años,? lo cual lo data al comienzo
de los 90.
La testigo estaba tumbada en la cama, esperando a que llagase su marido después
de su turno de trabajo en un molino cercano. De repente escuchó lo que
parecía ser una caja de música en alguna parte de la casa. Se
levantó y buscó por la casa creyendo que su marido le había
traído un regalito, pero no había nadie allí. Entonces
creyó escuchar unos niños fuera jugando con una pelota: ?Toc,
toc, toc, como el sonido de un balón de baloncesto golpeando el suelo
tres veces.?
En aquel momento la mujer empezó a llorar mientras le entró ?una
sensación sobrecogedora de paz.? Tras haber perdido su empleo
y haberse quedado sin dinero, ella creía que quizás era Dios comunicándola
que no debía preocuparse. Más tarde el mismo día contó
a su hermana lo sucedido. Su hermana le contó que existía un refrán
antiguo que decía que ?cuando escuchas tres golpes, estás
a punto de perder un ser querido.? Como no era una persona muy supersticiosa,
no prestó ninguna atención al aviso. Sin embargo, tres días
después, su madrina sufrió una trombosis y murió el mismo
mes. La autora de la carta concluyó que la música y los tres ruidos
se debían a la visita de un ángel cuya misión era prepararla
para la perdida de alguien importante.
Brisbane, Australia: c.2000
El mismo fenómeno surge en un caso de poltergeist de Australia, mencionado
en el sitio web australiano Archive X. Adam Royle,
quien incluye su dirección electrónica en su carta, escribe que
ha tenido dos experiencias con fantasmas en su vida. La primera ocurrió
?entre las 9:00 y las 9:30 de la tarde.? Estaba a punto
de acostarse cuando ?oí tres golpes en mi armario.?
Abrió la puerta para ver si su gato se había quedado atrapado
dentro de alguna manera, pero no encontró nada. Como el resto de la familia
estaba dormida en el otro lado de la casa, volvió a su cama y intentó
olvidarlo. Pero, después de un rato, los tres golpes sonaron de nuevo.
Esta vez no se sintió muy cómodo. ?Lo que me desconcertaba
era que las ventanas de mi cuarto estaban cerradas y vivíamos en la segunda
planta de un bloque,? dice.
Su segunda experiencia ocurrió una mañana cuando se encontraba
en la ducha. Mientras se lavaba el pelo vio ?una brillante luz?
que pasó lentamente ante sus ojos desde la ventana a la puerta. La puerta
estaba cerrada y el sol brillaba sobre el otro lado de la casa, así que
no cree que pudo haber sido la luz del sol. La carta de Royle acaba con una
petición aparentemente sincera: ?No creo que fueron fantasmas
malvados ni nada así, pero si sabes algo de estos temas por favor escríbame...?
En fin. Mi postura, en lo que ?el fenómeno de los tres treses?
se refiere, es de cierto escepticismo pero mantengo la mente abierta a casi
cualquiera sugerencia seria. Prefiero pensar que mi contribución al estudio
de lo paranormal es más descriptiva que interpretativa, así que
dejaré que vosotros decidáis si hay algo de cierto en estas historias.
En las supersticiones y la mitología existen muchos números recurrentes:
el 7, el 13, incluso el 666. Pero la verdad es que no conozco otra serie de
números que se repitan con tanta regularidad, tanto en los temas paranormales
como en el folklore, y esta coincidencia por sí sola me parece suficientemente
interesante como para justificar este articulo.
Sin embargo, su relación con la ufología es bastante más
oscura: aún no he encontrado ninguna prueba que muestra claramente que
el fenómeno de ?los nueve pitidos? data de una época
anterior a la publicación del libro de Whitley Strieber. ¿Acaso
fue él que introdujo este elemento en las historias de abducciones? No
sería la primera vez que el autor de Communion ha incorporado
elementos folklóricos en las historias de abducción OVNI, pero
hasta que tenga datos más concretos no puedo llegar a ninguna conclusión
firme.
Si algún lector de Mundo Misterioso ha vivido una experiencia parecida a las que
hemos recogido en este articulo nos gustaría saberlo.
(1) Folklore, Prince Edward Island, Ramsay Sterling,
Square Deal Publications. Charlottetown 1973.
(2) http://www.red4.co.uk/Folklore/trevelyan/welshfolklore/chapt20.htm.
(3) Folk-Lore from Adams County, Illinois Harry Middleton
Hyatt, M.A., Memoirs of the Alma Egan Hyatt Foundation, Nueva York 1935.
(4) pág. 80
(5) UFO UpDates - Toronto <
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Strieber Knocks & Folklore Answers Chris Aubeck, 12 March 2001.
(6) Re: Strieber Knocks & Folklore Answers ? Velez,
13 March 2001.
(7) Re: Strieber Knocks & Folklore Answers ? Hamilton,
13 March 2001
(8) Re: Strieber Knocks & Folklore Answers ? Randle,
13 March 2001.
(9) The Glenrock Independent, Jueves, 3 de marzo, 1988.
(10) p.14
(11) Manx Folk-Lore Notes S. Morrison, Yn Lioar Manninagh,
Vol. 4.
(12) Kevin Randle me envió las secciones de los siguientes
tres libros para ilustrar este hecho: The Demonologist, Gerald Brittle,
Prentice-Hall, New York 1980; True Tales of the Unknown, Sharon Jarvis,
Bantam Books, New York 1985; y The Haunted: One Family?s Nightmare,
Robert Curran, St. Martin?s Press, New York 1988.
(13) Harva Uno, Les representations religieuses des peuples
altaïques, Paris 1959, p117-118.
(14) J. Chevalier and A. Gheerbrant, Dictionnaire des symbols,
Ed. Robert Laffont et Ed. Jupiter, Paris 1969.
(15) Colin Wilson, Poltergeist, a Study in Destructive
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